Nuevos aires, misma corrupción: el triste panorama de los apoyos a Claudia Sheinbaum

Parecía que con el virtual triunfo de Claudia Sheinbaum y su partido, Morena, se acabarían los tiempos oscuros del PRI y el PAN en México. Sin embargo, tras una exploración más profunda, parece que los mismos personajes corruptos que gobernaron durante décadas en el país están apoyando a la candidata y tomando decisiones dentro del partido.

El nombre de Alianza Progresista suena irónicamente ingenuo, considerando que incluye a personajes como Eruviel Ávila, un senador conocido como el segundo exalcalde más corrupto en la historia de México. Este individuo ha sido acusado de comprar activos petroleros y otros bienes por encima de su salario como alcalde de Ecatepec, y ahora se erige como líder del grupo que apoya a Claudia Sheinbaum. Adicionalmente, es quien define a los candidatos a alcaldes, diputados y senadores por Morena en el estado de México, escogiendo a ex priistas, ya sean de Morena o del Partido Verde.

Hablando del Partido Verde, no podemos dejar de mencionar a Manuel Velasco, exgobernador "Peñista" del PV, acusado de desvíos millonarios y actual miembro del equipo político de la candidata Claudia Sheinbaum. Y así, uno tras otro, se revelan los lazos corruptos que rodean a la figura de Sheinbaum.

Pero la cosa no acaba ahí. También encontramos a exgobernadores priistas como Alfredo del Mazo y Omar Fayad, acusados de no hacer nada durante sus administraciones, permitir estallidos delincuenciales en vísperas electorales y bloquear a los candidatos de su entonces partido. Estos individuos, en lugar de enfrentar la justicia, se han asegurado puestos como embajadores y cónsules en distintos países.

Pareciera que el "fin del PRI" proclamado por algunos espiritualmente optimistas no ha llegado. El PRIMOR (PRI-MORENA) parece dominar en el Estado de México, donde los hilos aún los maneja el PRI, o al menos sus exmiembros más corruptos. La candidata Sheinbaum se pavonea bajo la sombra de nombres como Adán Barrón, exalcalde priísta de Tultitlán vinculado con pruebas al narcotráfico, y Julieta Villalpando, corrupta exalcaldesa de Coacalco por el PAN, quien ahora milita en Morena.

Es difícil no preguntarse si el combate a la corrupción en Morena no ha sido más que una fachada, cuando se observa la lista de personajes que la rodean. Parece que la transición esperada solo ha significado un reciclaje de los mismos actores corruptos, con colores partidistas diferentes, pero con los mismos cuestionamientos y acusaciones de malversación de fondos y tráfico de influencias.


Es decepcionante observar cómo se repiten los mismos patrones en la política mexicana, con la repetición de nombres y apellidos corruptos, solo cambiando de partido. Mientras tanto, los ciudadanos siguen esperando un cambio real y significativo en la gestión pública. Mientras tanto, los mismos personajes toman decisiones en el partido de la esperanza, con un cinismo tan increíble que más que esperanza, generan decepción y desconfianza en el sistema político.