David vs Goliath: Adiós ahorro, hola impunidad

En México se está librando una batalla desigual. De un lado, millones de trabajadores que durante 45 años cotizaron religiosamente a sus Afores, madrugando, pagando impuestos, IMSS e Infonavit. Del otro, un gobierno que se presenta como “benevolente” y “austero”, pero que arma un paquete de reformas para controlar tu dinero mientras se blinda a sí mismo.

El robo disfrazado de “inversión"

Se aprueba una ley que abre la puerta a que hasta el 30% de los recursos de las Afores se destinen a “infraestructura estratégica”. No es una expropiación directa (todavía), pero sí un cambio de reglas que pone tu jubilación a jugar en proyectos del gobierno: los mismos que han dado Tren Maya, AIFA y Dos Bocas, donde los sobrecostos, la opacidad y las pérdidas millonarias son norma. Tú pones el riesgo.

Ellos ponen el discurso.Mientras te dicen que “no hay dinero”, sí lo hay para:
  • LitioMx: decenas de millones gastados, cero kilos de litio extraídos, pero con el hijo de  la presidente del INE al frente cobrando más de $114 mil pesos netos al mes.
  • Una Agencia Espacial Mexicana que gasta en burocracia y selfies mientras recorta investigación real.
Tu cuenta, bajo decreto

Al mismo tiempo, la Suprema Corte avaló que la UIF pueda congelar cuentas bancarias sin orden judicial, solo con “indicios”. Adiós presunción de inocencia. Adiós debido proceso. Ahora basta una sospecha (o una molestia política) para que no puedas disponer de tu propio dinero. Y de regalo: impunidad para los de arriba

Mientras te quitan control sobre tu ahorro, la Corte también marca que el peculado (el robo de dinero público) prescribe. Ya no es imprescriptible. Los funcionarios que desviaron miles de millones en sexenios pasados (y algunos del actual) podrán dormir tranquilos una vez que pase el plazo. David (el trabajador) pierde control de su futuro.
Goliath (la clase política) se pone el escudo de la prescripción.

El cinismo completo

Los mismos que promueven “austeridad republicana” no recortan un peso de:
  • Sueldos, dietas y bonos de diputados y senadores.
  • Flotillas de autos, seguros médicos premium ni pensiones vitalicias.
  • Gastos clientelares y plazas para los cuates.
Pero tu Afore sí es “dinero de todos”. Tu cuenta sí se puede congelar por decreto. Tu jubilación sí puede financiarle sus obras.

Esto no es neoliberalismo salvaje. Es socialismo de élite: tú pones el esfuerzo de toda una vida, ellos ponen las reglas a su conveniencia. Los “neoliberales corruptos” de antes robaban parte de una pastel que crecía. Estos queman la economía y luego van por el colchón que guardaste para tu vejez.

David ya no tiene honda.

Tiene un gobierno que le mete la mano al bolsillo, le congela la cuenta y le dice que es “por el bien del pueblo”.

La pregunta del millón es: ¿hasta cuándo vamos a seguir aceptando que el Goliath siempre gane por goleada? Tu ahorro no es del gobierno.

Es tuyo.

Defiénde
lo.