Cheque en blanco a los corruptos de antes, ellos llegan Obrador se va.


El panorama político en México parece no dar tregua a la corrupción y a los acuerdos turbios que tanto criticaron los seguidores de Andrés Manuel López Obrador durante muchos años. Con la llegada de MORENA al poder, el presidente Obrador y sus adeptos han dado muestras de olvidar sus principios y entregar el país a los mismos personajes corruptos que tanto criticaron en el pasado.

La sucesión de Claudia Sheinbaum como candidata titere y su total dependencia de la agenda marcada por AMLO, muestra claramente que el presidente busca perpetuarse en el poder a través de marionetas que le permitan seguir controlando el país desde las sombras. La entrega de candidaturas a ex priístas, ex panistas y ex perredistas, así como el otorgamiento de poder, fuero y dinero a narco-políticos como Manuel Barttlet y Gertz Manero demuestran que MORENA está lejos de representar un cambio real en la política mexicana.

La alianza progresista conformada por ex priístas como Eruviel Ávila y Osorio Chong, quienes toman control de MORENA para designar diputaciones, senadurías y alcaldías, evidencia que los corruptos de antes regresan al poder con un "cheque en blanco" bajo el manto de la supuesta transformación que representa MORENA. Incluso el partido satélite consentido de MORENA, el PT, ha sido relegado en favor de figuras del PV que representan la vieja corrupción del PRI.

El bloque opositor liderado por Xochitl Gálvez tampoco está libre de candidaturas polémicas, pero al menos muestra apertura a la sociedad civil, no así el movimiento ciudadano representado por Alvares Maynez, que recluta a ex priistas peñistas como Claudia Ruiz Massieu, evidenciando que la corrupción y los acuerdos turbios siguen presentes en todas las esferas políticas.



El panorama se vuelve aún más desolador al ver cómo los oficialistas, que tanto criticaron a los ex peñistas y ex calderonistas, podrían volver a darles el poder solo por vestir los colores de MORENA. La ciudadanía que tiende a votar por partidos y no por candidatos, podría estar entregando su voto sin darse cuenta de que están devolviendo el poder a los mismos que tanto criticaron en el pasado.

En este escenario, surge la pregunta ¿Qué hará Claudia Sheinbaum cuando el peñismo y calderonismo la desconozcan y ninguneen? Sin el respaldo de AMLO, queda en evidencia que ha sido arrojada a "nadar con tiburones" sin la capacidad de enfrentarlos por sí sola.

En definitiva, la realidad política de México presenta un escenario desalentador, en el que la corrupción y los intereses oscuros siguen prevaleciendo por encima de las promesas de cambio y transparencia. MORENA parece haber traicionado sus principios y entregado el país a los mismos personajes que tanto criticaron en el pasado, dejando a la ciudadanía en un estado de incertidumbre y decepción respecto al futuro político de la nación.